Juan Infante »
23 Noviembre 2009 »
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¿Alguien sabe? Sería interesante que alguna compañía de estudio y análisis de mercado o la sociedad se anime a hacer una amplia batería de grupos focales en el Perú en distintas regiones, estratos socio económicos, estilos de vida, género, edades, etc. sobre el tema ¿a dónde vamos? Porque sospecho que los peruanos no sabemos muy bien a dónde vamos y menos hemos asumido un rol activo ¿A dónde queremos ir?
¿Alguien está preocupado en construir nación?
¿Es el Estado?
¿Acaso el gobierno aprista?
¿Los grupos políticos?
¿Los líderes políticos que quieren llegar a la presidencia?
¿La Iglesia Católica?
¿Alguna Iglesia?
¿Las Fuerzas Armadas?
¿Los intelectuales?
¿Acaso los medios de comunicación?
¿Los empresarios?
Si conocen a alguien, cuéntenme por favor. Porque mi opinión es que no hay nadie. Sin embargo, soy permeable a la información y quizás sea que no estoy percatándome de cosas que ocurren. ¿Soy injusto? ¿Demasiado exigente? ¿Hay esfuerzos sistemáticos, coherentes y ambiciosos para construir nación? No quiero pecar de injusto. A veces a uno se le opaca la visión, se le ensucian los lentes. Pero en estos días, en estos años, no veo, ni he visto; no oigo, ni he oído; no siento, ni he sentido que alguien sepa a donde vamos integralmente como sociedad. Si veo grupos intentando jalar para lados contrapuestos. Si veo un país tironeado. Pero alguien haciendo la chamba de verdad, sin tironear. Eso no veo.
¿Qué es la democracia?
¿Qué es una nación?
¿Cuándo compartiremos un ideal?
¿Cuándo se nos irá la cosa esta que está en nuestra alma que nos revuelve y contrapone?
O quizás, la pregunta es ¿cómo se nos irá la cosa esta que está en nuestra alma que nos revuelve y contrapone?
Preguntas, preguntas, preguntas.
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Juan Infante »
12 Noviembre 2009 »
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Vuelvo de una charla con jóvenes alumnos en la Universidad Pacífico. Fue simplemente una conversación abierta: no lleve más que las ganas de charlar. No power point, no apuntes. Le dije a la Viviana Quea, la profe, que de mi nombre para que los chicos me googleen, lean algo de lo que he escrito o hecho y luego me elaboren una pregunta.
Así fue, llegué un poco tarde - mal, mal, mal - (saludos alcaldes uno ya no sabe que ruta tomar), pero ahí estaban sobre la mesa trentitantas preguntas. Gamarra, Diempresa, Bancos Campesinos, Bansep, Pobreza, Desarrollo, lo mas difícil, cómo, por qué, qué hay que hacer, …
- Nosotros estamos saturados por los ofertantes de conocimiento, pero a los campesinos nadie les ofrece conocimiento, les digo. Si a nosotros nos ofrecen 100, ¿cuánto conocimiento creen ustedes que les ofrecen a los campesinos de la comunidad de Tupac Yupanqui (varios de los alumnos habían estado ahí)?
- Uno - me contesta una chica.
- Ese es el problema, en esta zona del Perú estamos bombardeados por miles de ofertas de conocimiento, allá, casi no hay nada - refuerzo.
- ¿Pero cómo podemos hacer para que entiendan el conocimiento? - dice ella.
- Por supuesto que entienden - le digo-, pero hay algo básico que hay que incorporar en nuestra concepción en este tema: el conocimiento debe ser relevante para que sea valorado. Pregúntate ¿A cuántas clases donde no aprendiste nada - porque no te hacían sentido - te metieron tus padres ?
- A muchas - me responde.
- Es lo mismo, el conocimiento tiene que ser relevante para todo aquel que lo recibe. Mira esta silla - le digo mientras la pongo sobre la carpeta - ¿qué le falta para que sea un inodoro?
- Un hueco me contestan varios a coro.
- Un hueco y un balde abajo les digo. Bueno, durante centenares de años este invento básico no estuvo a disposición de muchos peruanos. Y un inodoro como este fue descubierto hace más de 500 años por la humanidad. ¿Qué hubiera pasado si esa tecnología se difundía antes en Perú? - pregunto.
- Muchos hubieran vivido con mayor confort - dice uno.
- Más higiene - dice una joven
- Menos enfermedades - dice otro.
- Sí les digo, todo eso y más. Te imaginas tener que caminar al cerro a hacer tus necesidades siempre, a cualquier hora del día o de la noche. Ese conocimiento es relevante - les digo.
- ¿Como haces para convencer a la gente? - pregunta una joven
- Yo creo que todos tenemos que hacer acciones por nuestra sociedad siempre. Es algo esencial, constitutivo de nuestra naturaleza. Somos seres sociales y lo anormal es que no estemos dedicando tiempo a mejorar nuestra sociedad. Hay que salir de esa anomalía. En mi caso, yo creo en ciertas cosas, creo que hay que hacerlas y me comprometo con ellas tratando de hacer todo lo necesario para que se hagan realidad.
- Es que ha nosotros nos han castrado -dice la chica que hizo la pregunta-, yo estudié en un colegio de monjas y no dejaban que expresemos nuestros desacuerdos.
- Pues ahí tienes un tema - le digo. Es mostro, proponte cambiar eso. Invéntate algo para que no exista más una educación tan represora.
En nuestro país se ve mal participar en cosas sociales, el que alza su voz, el que organiza algo, se ve como un tontolín, un idiota que pierde su tiempo. Eso es absurdo, en realidad todos deberíamos tener un tiempo para accionar por la mejora de nuestra sociedad. ¿Qué nos lo impide? Ya no tenemos una monja que nos diga que está bien o que está mal. Es sólo una decisión personal que tiene que ver con la coherencia en tu vida. Tú podrías hacer algo fundamental para que cambie la sociedad peruana si te comprometes con ese sentimiento de haber sido castrada en la escuela - le replico.
Esta chica se acerca al final de la charla con una amiga. Las dos estudiaron en el Villa María.
- El próximo año tenemos que hacer una empresa ¿qué podríamos hacer? - me preguntan -.
- Sería lindo que hagan un blog, una web, talleres sobre el tema dedicado a los adolescentes, vayan a venderlos a los colegios, comiencen por el suyo.
- Pero no nos van a querer comprar, si justamente lo que no quieren es que los jóvenes se manifiesten. Las monjas y los profes se mueren de miedo.
- Ese es un problema global - les digo - yo he estado en eventos con maestros en Washington DC donde lo que se discutía era cómo hacer para que el docente - los maestros y no los alumnos - tengan motivación para ir al colegio; todo esto, porque los maestros sentían que los chicos les daban vuelta y ellos no estaban preparados para relacionarse con ellos. Quizás deban empezar haciendo cosas para los profes - digo tomando conciencia que ese es el problema principal -, hagan talleres para que los profes puedan trabajar mejor con los jóvenes.
- Pero los profes siempre dicen que van a cursos. Las maestras de nuestro colegio siempre decían que iban y que se preparaban y actualizaban -replican las chicas.
- Sí, pero esos cursos son muchas veces un refuerzo de las tradiciones - les contesto -. Ustedes pueden ofrecer algo nuevo.
- ¿Si no quieren comprarnos?
- Bueno es como cualquier empresa. Si estás convencida y tu producto es bueno y vas y vas difundiéndolo van a terminar comprándolo y agradeciéndote.
Y hubo mucho más
Creo que el tema principal es ese: hacer cosas. No hay nadie que pueda detenerte si quieres hacer cosas por tu sociedad. No hay que hacer caso a los estúpidos baja llanta. A los timoratos, a los prejuiciosos. A la gente necia, desconfiada y amargada. Pero sobretodo hay que atreverse a salirnos de nuestros propios sesgos y prejuicios, hay que meterse, entrometerse, tratar realmente de identificar la esencia de los problemas. Hay que hacer, gente. Tenemos que construir nuestra sociedad. Cada día. No es de tontos, es de seres humanos.
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