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Si yo fuera Patricia García, ministra de Salud

#NiUnaMenos

Publicado: 2016-07-28


Si yo fuera Patricia García, próxima ministra de Salud, me concentraría este quinquenio en curar el alma de los peruanos.

Y el alma se daña cuando uno es violentado.

Y quien tiene el alma dañada tiene todo más difícil. En muchos casos, si no logra activar su resilencia, si no logra curar su alma, su capacidad de ser y hacer se ve disminuida.

Por ello, voy a liderar la creación de un sistema de apoyo para las personas que han recibido agresiones psicológicas y físicas. Cada distrito contará con el número suficiente de células de apoyo para personas que quieran superar su dolor.

No tenemos la suficiente cantidad de psicólogos y mucho menos de psiquiatras pero si podemos congregar a un equipo de ellos que brinden las pautas que permitan generar en los barrios, en los colegios, en los institutos y universidades, en las oficinas públicas, en las empresas privadas, grupos de autoayuda.

Lo que no podemos es no hacer nada. Pediremos al Presidente y al Premier que los funcionarios públicos (un millón trescientos mil) los primeros en recibir una formación en el tema.

Y quien daña también tiene el alma dañada y urge curarlo para que deje de hacer daño. Si quiero realmente prevenir daños tengo que trabajar con quienes no pueden controlar su espíritu agresivo.

Si yo fuera ministra de Salud tomaría los penales como centros hospitalarios. Además, pediría que se adecue la ley para que quien sea denunciado por cualquier tipo de agresión tenga un paso obligatorio por el programa de "Alma Buena" que comenzará a funcionar muy pronto en todo el sistema de salud.

Asumiría que la dependencia al alcohol es uno de los principales problemas de salud pública del Perú y actuaría en consecuencia. Basta leer los testimonios publicados en la iniciativa ‪#‎NiUnaMenos‬.

El alcohol activa la violencia y la agresión en casa. Si yo fuera Ministra de Salud, podría este tema como eje prioritario de mi gestión.

Abriría una línea telefónica de apoyo a la familia del alcohólico. Que llame el la pareja, que llamen los hijos, que llamen los hermanos, los vecinos, que llame la persona con problemas de alcoholismo.

Esa llamada debe activar la intervención del personal de salud.

- "Hola, mi papá tiene problemas de alcohol"

- "Buenas tardes, necesito ayuda, mi esposo toma mucho y se pone muy violento."

- "Hola mi hermana toma mucho y está descuidando a sus hijos"

- Buenas tardes, mis vecinos discuten mucho y los gritos se incrementan cuando toman y esto ocurre casi todos los días".

- "Hola, mi amigo necesita ayuda".

Y la respuesta debe ser una primera visita a la casa y un seguimiento a las personas en el hogar.

- Dame el teléfono de tu papá, lo vamos a llamar. Y papá recibe una llamada del personal asignado por el ministerio de salud.

- Hola soy Juan, miembro del equipo de "armonía familiar" del ministerio de Salud. Tendrá unos minutos para conversar..."

Les mandaría un mail y un inbox. Le pediría al comité de autoayuda más cercano que se de una vuelta.

Suena intrusivo pero no lo es. El alcohol y las drogas suben grandemente el riesgo que una persona se torne violenta. Y el alcoholismo es una enfermedad.

Y el daño en el alma es una dolencia muy grande que podría generar en las personas una discapacidad en su espíritu.

Es obligación del Estado cuidar a cada peruano.

Si yo fuera ministra de Salud, agradecería a la iniciativa #NiUnaMenos, porque me han dado la palanca que necesitaba para mover positivamente la energía de todos en el ministerio y en el sistema de salud.

Soy mujer, es mi compromiso.

https://www.youtube.com/watch?v=59_cd-v9NsY



Escrito por

Juan Infante

Sociólogo. Experto en temas de desarrollo económico y solución de conflictos. Consultor de empresas. Formador de empresarios.


Publicado en

2032

500 años después del encuentro entre los ejércitos de Atahualpa y Pizarro. Motivo más que suficiente para que todos nuestros traumas estén superados. Terminemos de construir nuestro país. Nos quedan 23 años.