Vio y escuchó lo que otros no

foto tomada de la web de rpp

PENSAR EL PLAN DE REACTIVACIÓN

Todo indica que octubre y diciembre, la pandemia estará controlada

Publicado: 2021-03-03

Los empresarios deberíamos estar concentrados en nuestros planes de reactivación. Ésta llegará más temprano que tarde y no debe cogernos peleándonos ni sin planes. Si todo va bien y las vacunas son lo efectivas que se presume, la pandemia cesa entre octubre y diciembre en Perú y América Latina.

Nos separan apenas siete meses de octubre, y tenemos que ponernos de acuerdo sobre qué necesitamos del gobierno central y de los gobiernos regionales y locales y qué del congreso de la República.

En este acuerdo deben participar empresarios de todos los tamaños. Es indispensable que el plan de reactivación económica nos ayude a construir un mejor país.

Ese plan tiene que partir de un debate público para que se reduzca al mínimo el riesgo que  se convierta en un botín de corruptos y de mercantilistas. La reactivación se debe dar de manera tal que no termine siendo un desbarajuste a las cuentas nacionales y su racionalidad debe evitar que nos suma, por populista, en una crisis mayor. 

Necesitamos ese debate que nos lleve a tomar acuerdos. Es momento de re-imaginar distribución minorista, la lógica de la actividad social y económica de los barrios, las zonas comerciales de los distritos, hay que trabajar en una redefinición de usos de las zonas urbanas distritales y metropolitanas.

Un plan de reactivación ambicioso nos puede ayudar a tener mejores ciudades, ese debe ser uno de sus objetivos centrales. Tenemos la oportunidad de imaginar que ciudades queremos.

Necesitamos un gran plan de reactivación económica a través de consumo y obras de infraestructura de todo tamaño. Un plan de vivienda popular descentralizado y con acceso a servicios básicos, plan que incluso puede pasar por movilizar familias instaladas en zonas precarias.

Reactiva Perú no tuvo el efecto esperado porque privilegio oferta sobre demanda. Ahora tiene que ser a la inversa, se tiene que reactivar el consumo de las personas para que la economía se mueva.

Son necesarios programas de inversión que den empleo masivo. Pero no pueden ser los mismos de siempre, donde se invierte muchas veces en cosas que no son necesarias, que no agregan valor social ni urbano, los programas que se gesten deben permitirnos tener mejores ciudades y mejor infraestructura de negocios.

Esto se tiene que estar diseñando ¡ya! Y podría hacerse con el compromiso y participación de todos los partidos políticos. Porque sino, será motivo de peleas congresales.

Si yo fuera agremiado de la Confiep o cualquier gremio empresarial, pediría que nos concentremos en eso: en el plan de reactivación que se implementará apenas comience a bajar la pandemia a niveles de bajo contagio.

Debemos ser conscientes y trabajar para que el dinero se ponga en donde se necesita y no donde algunos se aprovechen. Que no se haga obra sobre obra, sino obra ahí donde se necesita implementar infraestructura de calidad.

La reactivación debe darse a través de infraestructura urbana ahí dónde no la hay (pistas, veredas, tanques de agua, áreas verdes en los cerros poblados, pintado de fachadas) y desarrollo de áreas rurales donde prima la pequeña agricultura (programa nacional de riego tecnificado, forestación, capacitación en mejoramiento de productos), etc.

La pandemia reveló muchas falencias en el mundo de los negocios, que deben ser corregidos y donde se puede hacer inversiones compartidas. Los empresarios debemos acostumbrarnos a colaborar entre nosotros para brindar mejores productos y servicios a nuestros clientes.

Ahí hay otro espacio donde es necesario trabajar juntos. Construyamos nuestro país. La etapa más fiera de la pandemia, está a meses de concluir, nos deja una crisis que es también, una gran oportunidad.


Escrito por

Juan Infante

Sociólogo. Experto en temas de desarrollo económico y solución de conflictos. Consultor de empresas. Formador de empresarios.


Publicado en

2032

500 años después del encuentro entre los ejércitos de Atahualpa y Pizarro. Motivo más que suficiente para que todos nuestros traumas estén superados. Terminemos de construir nuestro país. Nos quedan 23 años.